Aunque se sigue centrando la atención en la migración ilegal, el objetivo original de impedir que los ciudadanos africanos emigren a Europa parece haberse perdido por completo. Por el contrario, la declaración declara que la migración legal africana es algo positivo, e incluso hace hincapié en la idea beneficiosa de la migración de ciertos grupos, como los investigadores y los empresarios. Nadie parece preguntarse cómo el agotamiento de la mano de obra calificada en África, como los empresarios e investigadores, va a ayudar al continente a desarrollarse y así frenar la tendencia de la migración. Algo parecido a lo que ha sucedido en Brasil durante otros periodos de tiempo (imigração no brasil).

El gobierno húngaro parece ser el único que considera si los ciudadanos a los que fue elegido para servir apoyarían la declaración. Otros gobiernos europeos parecen pensar que preguntar a sus electorados qué piensan de la migración africana hacia Europa es irrelevante. “La migración es una prioridad para todos los que estamos aquí”, declaró Dimitris Avramopoulos, Comisario de Migración, Asuntos de Interior y Ciudadanía de la UE, en la reciente Quinta Conferencia Ministerial Euroafricana sobre Migración y Desarrollo, celebrada en Marrakech a principios de mayo. La conferencia forma parte del Diálogo Ministerial Euroafricano sobre Migración y Desarrollo (también conocido como el Proceso de Rabat).

La necesidad de una legislación efectiva

El Diálogo Ministerial Euroafricano sobre Migración y Desarrollo se fundó en 2006 para contener la migración de África a Europa, concretamente, en ese momento, el aumento de migrantes que cruzaban el Estrecho de Gibraltar de Marruecos a España y de allí al resto de Europa.

También decidieron “Promover la migración regular y la movilidad, especialmente de los jóvenes y las mujeres, entre Europa y África del Norte, Occidental y Central, y dentro de estas regiones…”. Fomentar el establecimiento de redes de intercambio entre los institutos de formación profesional y las agencias de empleo de Europa y África, con el fin de aprovechar al máximo las competencias de los jóvenes inmigrantes…. “.

Ahora hay cinco prioridades del Proceso de Rabat que son, en palabras del Comisario de la UE Dimitris Avramopoulos: “Abordar las causas profundas de la migración irregular, mejorar la organización de los canales legales de migración y movilidad, proteger a quienes lo necesitan, luchar de manera más eficaz contra las redes de traficantes… mejora de la cooperación en el ámbito de la repatriación de inmigrantes ilegales”.

Aunque se sigue centrando la atención en la migración ilegal, el objetivo original de impedir que los ciudadanos africanos emigren a Europa parece haberse perdido por completo. En cambio, la declaración considera positiva la migración legal africana, e incluso destaca como beneficiosa la idea de la migración de ciertos grupos, como los investigadores y los empresarios.

Nadie parece preguntarse cómo el agotamiento de la mano de obra calificada en África, como los empresarios e investigadores, va a ayudar al continente a desarrollarse y así frenar la tendencia de la migración.